lunes, 4 de mayo de 2015

SIEMPRE QUE OCURRE IGUAL SUCEDE LO MISMO

Por: Maritza Concepción Sarmientos

Teléfono: 53972614

 

La señora Lidia Esther Laos Aguilar,  vecina de la Calle 5 # 3 entre Rotaria y A, Reparto Habana Nueva, Guanabacoa, tiene un hijo de nombre Jorge de Jesús Miranda Lao quisieron obligarlo a jurar bandera, en contra de su voluntad, cuando comenzó el servicio militar en el mes de septiembredel pasado año.

Jorge después de un pase no se presentó más, por problemas de salud, fue operado de varicoceles y quistes en los testículos. Cuando él entró en el Servicio Militar, se quejaba de muchos dolores en los testículos y los jefes pensaban que era mentira de él. Lo llevaron al Hospital Naval y un doctora en urología de nombre Mayele, le dijo que él podía aguantar hasta los 21 años con tratamiento de venatón y duralgina. Entonces, bajo su responsabilidad, Lidia Esther lo llevó al Hospital Miguel Enríquez (La Benéfica) y un urólogo de nombre Morales lo atendió y dijo que había que operarlo urgente.

Fue intervenido el 2 de diciembre de 2015, y en esas condiciones lo iban a buscar a la casa para ser trasladado a la unidad de la cual estuvo ausente 6 meses.

Per estando sentado en la esquina de la casa de su novia Jesica, hubo una alteración del orden en la que él no participó, pero cuando llegó la patrulla 654 de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) perteneciente a la Unidad 14 de Guanabacoa, lo arrestó junto con todos lo que se encontraban allí presentes, culpables o no. 

Ya en la unidad un policía llamado Pompa le entró a golpes a Jorge con la tonfa, porque él insistía en que no tenía nada que ver. Lo llenó de moretones y le rompió la cabeza; así lo llevaron para el calabozo.

La madre fue a la policía y no se lo quisieron enseñar, para que no viera los golpes que tenía; le dijeron que fue trasladado para el Departamento Técnico de Alamar, donde tampoco se lo enseñaron.

Como siempre que sucede igual pasa lo mismo, ahora lo acusan de atentado a un oficial de la policía, habiendo sido el agente de la PNR quien lo agredió. 

Fue trasladado –de inmediato- con una medida de prisión preventiva para Valle Grande, en espera de juicio. Lydia dice saber que esto no es más que una venganza por haber operado a su hijo y no haber esperado el tiempo que indico la doctora militar.

La Habana, 30 de abril de 2015.